Devil Oxo roba mi coño con un dildo negro
Aquel día en el baño, con el espejo empañado y el agua corriendo, te voy a contar cómo me vengué de mi ex. Él siempre me decía que mi coño era demasiado pequeño para su polla, pero hoy lo probé con un juguete que no perdonó. Lo unté bien con aceite para que resbalara sin fricción, y al sentirlo entrar, gemí tan fuerte que las paredes temblaron. Lo moví en círculos, sintiendo cómo se abría más con cada empujón, hasta que el dildo negro desaparecía entero dentro de mí. Me miré al espejo, con las tetas rebotando y la boca abierta, imaginando que era él quien me lo estaba metiendo. Pero no, era mejor: era mi venganza. Me corrí tan fuerte que el agua se mezcló con mis jugos, y cuando saqué el dildo, estaba brillante y manchado de mí. ¿Te gustaría estar en su lugar, viéndome así? La próxima vez, te mostraré cómo lo uso en mi culo, donde nadie ha llegado antes. No te lo pierdas.