Bumbum Gigante me empotró para humillar a mi ex
Bumbum Gigante llegó a mi casa con esa mirada de perro callejero que me vuelve loca, y yo ya sabía lo que quería: que me partiera en dos mientras mi ex se pudría de celos. Me bajó las bragas con los dientes, mordiéndome los muslos hasta dejar marcas, y cuando su lengua encontró mi coño mojado, gemí tan fuerte que las paredes temblaron. Sentí su polla enorme entrando de una estocada, llenándome hasta que mis caderas chocaron contra las suyas, y cada embestida me hacía gritar su nombre. Él me agarró del pelo, tirando hacia atrás para que mi espalda se arqueara, y mientras me follaba como si quisiera romperme, me susurraba al oído que mi ex nunca me había hecho gozar así. Cuando me corrió dentro, sentí el calor de su leche espesa llenándome, y supe que la próxima vez sería aún peor para él. La próxima vez, Bumbum Gigante me atará y hará que mi ex lo vea todo.