Esposa caliente chupando verga mientras el cornudo graba
La primera vez que vi a esa esposa caliente chupando verga supe que no iba a parar hasta dejarla bien mojada. Monica Lima entró a la cabina con esa mirada de puta sumisa, sabiendo que yo mandaba y ella solo obedecía. Le ordené que se arrodillara y abriera bien esa boca pintada mientras sacaba mi polla dura, gruesa y lista para que me la trabajara como una perra. No tardó en gemir como una loca cuando le agarré el pelo y empecé a follarle esa garganta hasta hacerla toser, con los ojos llorosos pero sin quejarse. El cornudo de su marido, O Maior Corno Do Brasil, grababa todo desde un rincón, con la polla en la mano y sin atreverse a decir nada. Después de más de 10 minutos de ver cómo se ahogaba con mi verga, la volteé como a una perra y le metí el pene hasta las pelotas, sintiendo cómo ese culo tatuado se apretaba alrededor de mi polla. Cada vez que la empotraba contra el vidrio, sus gemidos se volvían más desesperados, hasta que no pudo más y se corrió gritando como una puta en celo. Al final, cuando me saqué la verga y le escupí el semen en la cara, el cornudo se vino en la mano como un niño, sin poder creer lo que su esposa había hecho por él.