Bigassuganda te enseña cómo es un culo de verdad
Siente el calor de mi piel, ¿no quieres pasarme las manos por este culo que te vuelve loco? Mira cómo lo muevo, cómo lo balanceo solo para ti, aunque sé que otro lo disfrutaba antes. Pero ahora es mío, completamente mío, y voy a hacer que te lo imagines mientras me lo agarro con fuerza, dejando marcas rojas donde mis dedos aprietan. ¿Te gustaría estar en su lugar? Porque yo sí, justo ahí, hundiendo los dedos hasta que mis muslos tiemblan. Lo curvo, lo levanto, lo golpeo contra lo que sea, sintiendo cada latigazo en la piel, cada vibración que me sube por la columna. Me inclino, me arqueo, y cuando más duele, cuando más arde, es cuando más me gusta. Porque esto es venganza, es poder, es demostrar que yo decido cuándo y cómo. Y mientras me muerdo el labio, mientras el sudor me recorre la espalda, pienso en lo que diría él si me viera así, perdida en mi propio placer, dejándome llevar sin importar nada más. Porque al final, ¿quién gana? Yo, por supuesto.