Vitoria Slim se deja romper el culo con una polla monstruosa
—'Hoy me vas a reventar el culo como nunca'— le susurró Vitoria Slim al oído de Big Rasta2, mientras se contoneaba con sus tacones altos y el vestido ajustado que apenas cubría su culo apretado. Llevaba horas provocándolo, mandándole fotos de su cuerpo esbelto, rozándose contra él cada vez que pasaba, hasta que el tipo no aguantó más y la empujó contra la cama. Ella gimió cuando le arrancó las bragas de un tirón, dejando al descubierto su coño mojado y el ojete ya dilatándose de anticipación. Big Rasta2 le escupió en el agujero y metió dos dedos sin avisar, haciendo que Vitoria arqueara la espalda con un grito ahogado. —'Así, así, más duro'— le rogaba, mientras él le agarraba las caderas y le clavaba la polla hasta las pelotas de una sola estocada. El sonido de sus nalgas chocando contra su cuerpo resonaba en la habitación, y Vitoria no podía dejar de gemir cada vez que el monstruo le llegaba hasta el fondo. —'Mira qué bien me abres el culo, puta'— le gruñó Big Rasta2 al oído, mientras le agarraba el pelo y la obligaba a mirarlo. Ella solo podía asentir, con los ojos verdes brillando de placer, mientras él le empotraba sin piedad. Cuando por fin se corrió, lo hizo dentro, llenándola hasta rebosar, y Vitoria gritó de satisfacción al sentir el calor de su leche en las entrañas. —'¿Ves? Sabía que no podrías resistirte'— le dijo con una sonrisa pícara, mientras se limpiaba el semen que le goteaba del culo.