Steven Hard domina a Kimberly en casting falso de 18 años
Eran las tres de la tarde cuando Kimberly entró al apartamento vacío, nerviosa pero dispuesta a todo por su primera oportunidad. Te esperó en el sofá, con las piernas abiertas y el coño ya mojado, mientras escuchabas sus gemidos ahogados por la puerta entreabierta. Sabías que en cualquier momento podía llegar el vecino cotilla o el dueño del edificio, pero eso solo te ponía más duro. La agarras del pelo y le metes la polla hasta las pelotas mientras ella te chupa con desesperación, sus tetas rebotando con cada embestida. Sientes cómo su culo se aprieta contra tu cadera cuando la empotras contra la pared, sus uñas marcándote la espalda mientras te suplica que no pares. En más de 10 minutos de escena, le das por todos lados: de rodillas, en cuatro, hasta que le haces tragar tu leche caliente mientras ella sigue gimiendo como una perra en celo. Justo cuando crees que ya no puede más, escuchas pasos en el pasillo y la tapas la boca con la mano, pero el riesgo solo la excita más.