Sam Shock me rellena de leche en primer plano
Sam me miró con esa sonrisa de dominio mientras me ordenaba arrodillarme frente a su polla dura. Sabía que no podía negarme, que mi coño ya estaba mojado solo de verlo tan seguro de sí mismo. Me obligó a chuparle despacio, marcando el ritmo con sus manos en mi cabeza, y cada vez que intentaba acelerar, me jalaba del pelo para recordarme quién mandaba. Cuando me empujó contra la pared, me subió las piernas y me penetró de una estocada, llenándome hasta que los muslos me temblaron. Gemí su nombre como una puta obediente mientras me embestía, sintiendo cómo cada movimiento de sus caderas me acercaba al orgasmo. Me corrió adentro sin avisar, y el calor de su leche me hizo apretarme alrededor de su verga, temblando de placer. Ahora solo pienso en cuándo me volverá a usar así, en cómo me hará rogar la próxima vez.