Rubia vestida de azul es empotrada por un monstruo
Nunca olvidaré cómo la rubia vestida de azul se dejó llevar por la venganza. Su ex le había dejado por otra, y ahora ella se lo hacía pagar con cada gemido. El tipo que la follaba no era cualquiera: un monstruo de polla gruesa y tetas enormes, justo como a ella le gustaban. La rubia se arrodilló sin dudar, envolviendo esa verga con sus labios pintados mientras él le agarraba el pelo con fuerza. 'Chupa más fuerte, puta', le ordenó, y ella obedeció, ahogándose con cada embestida. Cuando la levantó para empotrarla contra la pared, el vestido azul se le subió hasta la cintura, dejando al descubierto ese culo redondo que él no tardó en azotar. 'Así me gusta, zorra, que te corras como la perra que eres', gruñó mientras la penetraba hasta hacerle tocar el cuello del útero. Ella gritó, sus tetas rebotando con cada golpe, hasta que él la llenó de lechada espesa. '¿Ves? Esto es lo que mereces', le susurró al oído antes de soltarle otra carga en la boca.