Rubia cachonda se traga todo el semen en la autopista
La rubia de tetas grandes y culo prieto paró el auto justo cuando él le ofreció llevarla hasta la próxima gasolinera, pero en vez de subir, se le coló entre las piernas y le soltó que prefería quedarse ahí mismo. La muy zorrona no esperó ni un segundo para desabrocharle el cinturón y sacarle la polla dura como un fierro, que le saltó a la boca con un gemido ahogado. Le encantó sentir cómo se le endurecía más al contacto con su lengua caliente, gorda y jugosa, que se enredó alrededor del tronco grueso mientras le agarraba los huevos con una mano y le masajeaba las pelotas con los dedos llenos de anillos. La rubia no se anduvo con chiquitas: abrió la boca bien grande, metió hasta la garganta esa verga que le llegaba casi a tocarle la campana y empezó a tragarla una y otra vez con tanto morbo que él no pudo evitar agarrarle la nuca para empujarla más profundo. Cada vez que se atragantaba con ese pedazo de carne, los ojos se le llenaban de lágrimas y las tetas le botaban por el escote al moverse, pero no se detuvo ni un puto segundo hasta que sintió el primer chorro de semen caliente golpeándole la campanilla. La muy cerda se lo tragó todo sin pestañear, lamiéndose los labios después con una sonrisa pícara mientras le limpiaba los restos con la lengua. Él no pudo resistirse y le agarró el pelo para empujarla más contra el asiento, haciéndole tragar cada gota que le salía a chorros mientras ella gemía con la boca llena y los muslos temblorosos de tanto placer. La rubia se corrió sin que él le tocara el coño, solo de sentir cómo se le llenaba la garganta con ese líquido espeso y blanco que le resbalaba por la barbilla. Cuando por fin la soltó, ella se quedó ahí, con los labios brillosos y el vestido subido hasta la cintura, mostrando ese culito redondo y prieto que tanto le gustaba apretar. La muy puta le guiñó un ojo antes de bajarse del auto, dejándolo con la polla fuera y el corazón a mil por sentir esa boca sucia que lo había dejado seco en menos de cinco minutos.