Rosebrutal te domina mientras gimotea suplicando más
Te arrastra por el pelo hacia la cama, obligándote a arrodillarte frente a ella mientras sus uñas se clavan en tu cuero cabelludo. Sientes cómo te ordena abrir la boca de una bofetada seca y su coño empapado te golpea la cara, exigiendo que le chupes como si fuera la última vez que respirarás. Tu lengua obedece, recorriendo cada pliegue mientras ella gruñe '¡Más fuerte, puta!' y aprieta tus mejillas para ahogarte contra su humedad. Cuando te separa, te empuja de espalda contra el colchón y monta tu polla con furia, cabalgando hasta que tus huevos chocan contra su culo. Gime '¡Pídeme permiso para correrte, miserable!' y tú balbuceas entre jadeos, pero solo te maldice y acelera las embestidas, frotando su clítoris contra tu pubis hasta que su espalda se arquea y tus manos, atadas a la cabecera, se cierran en puños. El orgasmo la sacude con espasmos, apretando tu verga hasta exprimirte, y al separarse, ve cómo su semen fluye entre sus muslos mientras sonríe con satisfacción.