Rápido que mi papá llega culo prieto mojado
El vestido negro apenas le tapa el culo prieto que no para de menearse mientras ella baila con esa minifalda que le sube hasta el coxis. La morena de piel pálida se mordía el labio inferior viendo cómo su polla se endurecía bajo el body negro ajustado, la tela fina marcando cada centímetro de esa verga gruesa que ya le chorreaba pre-semen. Sin pensarlo dos veces, él le arrancó el tanga de encaje negro y la empujó contra la pared, la polla empalando ese coño empapado que ya goteaba jugos calientes por los muslos. Ella soltó un gemido ronco cuando las embestidas brutales le sacudieron las tetas redondas bajo la tela ajustada, el sonido de los choques de carne resonando en el cuarto junto a los jadeos desesperados de ambos. Él le agarró del pelo mientras le clavaba el culo con fuerza, las nalgas de ella rebotando contra su pelvis con cada empujón, la humedad chorreando por las piernas de ella y mojando el suelo de madera. La morena se mordía el puño para no gritar cuando él le escupió en la boca y le ordenó que se la chupara bien mojada, la cabeza moviéndose rápido mientras la polla le llenaba hasta la garganta y le hacía lagrimear los ojos. Entre gemidos y gruñidos, él le dio la vuelta y la puso en cuatro, las tetas colgando bajo el body mientras él le empotraba el culo con saña, el sonido de los cachetadas en las nalgas llenando el aire. Las uñas de ella se clavaban en la pared buscando algo a lo que agarrarse mientras él le llenaba el coño de leche espesa, los chorros calientes saliendo disparados y resbalando por el muslo interno de ella, dejándola temblorosa y con las piernas flojas. Cuando por fin su padre abrió la puerta, ella solo alcanzó a sonreír con los labios brillantes de saliva y semen, el vestido arrugado y el body manchado de sudor, el olor a sexo pesando en el aire mientras la polla aún le palpitaba entre las piernas.