Bella Rolland entrega su culo al hermano de su novio
Recibiendo la polla gruesa de Jessy Jones en mi culo mientras obedecía cada orden suya sin rechistar me sentía dominada por completo. Jessy Jones me mandó a ponerme a cuatro patas sobre la cama y yo cumplí al instante bajando la cabeza y levantando el trasero para que él decidiera cómo usarme. Me ordenó que suplicara permiso antes de correrme y yo repetí las palabras con la voz entrecortada pidiendo que me dejara llegar al clímax solo cuando él lo autorizara. Con la mano en mi nuca me obligó a tragar su polla hasta el fondo de la garganta y luego la sacó para empotrarla de golpe en mi culo abierto sin avisar. Cada embestida me hacía gemir más fuerte mientras mi coño chorreaba solo por la sensación de estar sometida a su control total. Jessy Jones me giró en vaquera y me obligó a mirarlo a los ojos mientras cabalgaba su polla anal pidiéndole permiso para tocarme el clítoris. Cuando finalmente me autorizó correrme mi cuerpo tembló entero y mi culo se contrajo alrededor de su polla hasta que él se vació dentro de mí sin sacar. La próxima vez Jessy Jones prometió traerme a alguien más para que me vea suplicar y obedecer órdenes de dos a la vez.