Paris Rose se moja entera y desafía a John a meterla
La vi desde el pasillo, con esas medias negras ajustadas hasta los muslos y los tacones que le marcaban el culo como si fuera un maldito imán para la polla de cualquier hombre. Paris Rose se tocaba el coño con los dedos, ya empapado, mientras me miraba con esos ojos verdes que parecían decir 'ven a limpiar este desastre'. Sabía que lo hacía por venganza, porque el imbécil de su ex le había dicho que nadie la deseaba así, pero John no pudo resistirse a probar esa concha que goteaba. Se arrodilló frente a ella, le arrancó el tanga con los dientes y empezó a chuparle el clítoris como si le debiera algo. Paris gemía, arqueando la espalda, mientras él le metía los dedos hasta hacerla temblar. 'Más duro', le exigió, y John obedeció, empotrándola contra la pared con la polla hasta las pelotas. El sonido de los golpes de carne contra carne llenaba la habitación, y Paris no paraba de gritar, '¡Sí, así, cabrón!'. En más de 10 minutos de escena, la casa se convirtió en un escenario de gemidos y sudor, con Paris corriéndose una y otra vez, los muslos temblando y el coño palpitando alrededor de la verga de John. Cuando terminó, él se derramó sobre sus tetas, marcando esos pezones perforados como si fueran su territorio. Pero lo mejor fue ver la cara del ex cuando le llegó el video: se le notaba que le ardía la sangre de celos.