Novia chupando pollas desconocidas en un gloryhole público
El sonido de la puerta del baño chirriando me puso los pelos de punta mientras Mya Lane se arrodillaba frente al agujero en la pared. Sabía que en cualquier momento alguien podía entrar y pillarnos, pero eso solo hacía que mi polla se endureciera más. Ella, con sus tetas grandes asomando por el escote, no dudó en sacarme la verga y empezar a lamerla con esa lengua traviesa. Cada gemido ahogado que escapaba de sus labios me recordaba que estábamos en un lugar público, donde cualquiera podía escucharnos. La agarré del pelo y empecé a follarle la boca con fuerza, sintiendo cómo su garganta se ajustaba a mi grosor. Mya, mi novia chupando pollas desconocidas como una profesional, me miró con esos ojos azules mientras la saliva le resbalaba por la barbilla. El riesgo de que alguien nos descubriera hacía que cada embestida fuera más intensa. Cuando no pude aguantar más, le corrí en la boca y ella lo tragó todo sin quejarse, limpiándose los labios con el dorso de la mano. Al final, solo quedó un rastro de semen en el suelo del baño, prueba de nuestro juego peligroso.