Misuzu Tachibana desafía al jefe con una mamada en la oficina
Una oficina moderna en Tokio muestra escritorios de madera pulida y ventanas amplias que dejan entrar la luz del atardecer. Vas a ver cómo Misuzu Tachibana se planta frente a su jefe y le lanza el reto de que no aguantará su boca experta ni un minuto entero. Ella se arrodilla sin más preámbulos y saca la polla ya dura para rodearla con los labios suaves mientras su lengua juega en la punta. El desafío se vuelve una competencia cuando él agarra su cabello y empuja hacia adelante para ver quién cede primero. Sus tetas pequeñas se balancean con cada cabezada profunda y el coño empieza a mojarse tanto que deja una mancha en la falda. Vas a notar cómo los sonidos húmedos de la chupada llenan el espacio mientras ella lo toma entero hasta las pelotas y aprieta la garganta a propósito. Él responde metiendo los dedos en su boca para comprobar cuánto más puede tragar y la apuesta sube cuando ella se quita la ropa interior para mostrar lo abierto que tiene todo. La mamada se vuelve más intensa con movimientos rápidos de cadera y gemidos ahogados que vibran contra la polla. Al final Misuzu piensa que ha ganado porque siente cómo él tiembla sin poder aguantar la sensación de su lengua caliente envolviéndolo por completo.