Mi hijastro me toca y me masturba mientras se pajea
La mamá de mi hijastro es una culona rubia que siempre anda en tanga por la casa, mostrando sus tetas grandes y ese culo perfecto que me vuelve loco. Un día, mientras ella limpiaba el piso, me acerqué por detrás y empecé a sobarle las nalgas, sintiendo cómo su coño se mojaba bajo el pantalón ajustado. Ella gimió fuerte cuando le metí la mano por debajo de la ropa interior, tocando su concha peluda y caliente. Mi polla ya estaba dura como piedra, así que me bajé los pantalones y empecé a pajearme mientras le metía los dedos bien adentro. La mamá se volvió loca, arqueando la espalda y pidiendo más, más fuerte, hasta que me arrodillé y le enterré la cara en el culo, chupando su ano mientras ella se corría en mi boca. Después, la puse a cuatro patas y le clavé la verga hasta el fondo, sintiendo cómo su concha apretada me ordeñaba hasta dejarme seco. Al final, los dos quedamos tirados en el suelo, sudados y jadeando, con el semen goteando de su coño bien follado.