Maggie green y karen fisher se devoran con lujuria en la cama
El sonido de sus gemidos resbaladizos llenó la habitación apenas Karen Fisher me clavó la mirada con esos ojos desafiantes. ¿Te atreverías a aguantar una noche como la mía, pendejo? Porque Maggie y yo no paramos hasta que suplicas por más. Empezó con un beso que me chamuscó los labios, sus tetas naturales aplastadas contra mi pecho, sus pezones duros como garras. Luego bajó hasta mi coño, lamiendo mi clítoris hinchado hasta que el orgasmo me sacudió las piernas. Te juro que ni un hombre me había hecho correrme así, pero esta perra lo logró con su lengua experta. Después me empotró de a cuatro, sus dedos enterrándose en mi culo virgen mientras me follaba sin piedad. Cada embestida resonaba en la habitación, mojando las sábanas con nuestro jugo mezclado. Y cuando creí que no podía más, Maggie me dio la vuelta y me montó como una reina, cabalgándome hasta que sentí su coño palpitando sobre mi cara. ¿Quién ganaría? Al final, las dos quedamos temblando, pero prometo que la próxima vez te haré tragar cada gota de mi venganza.