Madrastra cachonda me premia en la ducha
Llevaba días con la vista clavada en sus tetas redondas mientras se movía en la cocina, pero hoy me dio la sorpresa de verdad al abrir la puerta del baño y encontrar a mi madrastra enjabonándose sin pudor, con el agua resbalando por su cuerpo curvilíneo y esos pezones duros como piedras que gritaban por atención. No pude evitar que mi polla se pusiera dura al instante, así que entré sin pensarlo y la agarré por la cintura pegando mi cuerpo contra el de ella, sintiendo cómo su coño ya estaba mojado incluso antes de que mis dedos rozaran su entrepierna. Me miró con esos ojos verdes llenos de lujuria mientras yo le lamía el cuello y le apretaba las tetas enormes, notando cómo jadeaba cada vez que mi polla rozaba su culo redondo. Sin decir ni una palabra, la empujé contra la pared de azulejos fríos y, en un movimiento rápido, la giré para que me diera su espalda, hundiendo mi verga entre sus nalgas mientras ella gemía y se agarraba al lavabo con fuerza. Cuando por fin la penetré de un solo empujón, sentí cómo su coño se ajustaba perfectamente alrededor de mi miembro grueso, chorreando jugos que resbalaban por mis bolas mientras yo la empotraba contra la mampara de la ducha. Sus tetas rebotaban con cada embestida, sus pezones rozaban el azulejo y sus gemidos se mezclaban con el sonido del agua cayendo, hasta que no pudo más y se corrió gritando mi nombre, con su coño ordeñando mi polla hasta dejarme seco. Después de que su corrida me llenara la boca mientras la lamía entre las piernas, la levanté en brazos sin esfuerzo y la dejé caer sobre el banco del baño donde le abrí las piernas para comerle el clítoris hinchado mientras ella se retorcía de placer, con sus dedos enredados en mi pelo y su sabor a coño mojado inundando mi lengua. No importaba que fuera mi madrastra, porque esa noche su cuerpo de diosa rubia y sus tetas gigantes me demostraron que el tabú solo hacía el sexo más excitante, y que no iba a dejar de follármela hasta que ambos quedáramos sin fuerzas sobre el suelo cubierto de agua y sudor.