Ladrona chupando verga de policía en castigo caliente
Esa tarde en la comisaría, la tensión entre el oficial Wrex Oliver y yo era insoportable. Llevábamos días mirándonos con deseo, hasta que por fin me agarró por el brazo y me dijo: 'Si no quieres ir a la cárcel, tendrás que chuparme la polla como una buena puta'. No tuve más remedio que arrodillarme frente a su verga gruesa, sintiendo cómo se endurecía al instante. La ladrona chupando verga se convirtió en realidad cuando mis labios se cerraron alrededor de su cabeza, saboreando cada centímetro mientras él gemía. Con cada movimiento, la verga del policía se hundía más en mi garganta, hasta que casi me ahogaba con su tamaño. 'Así me gusta, puta, trágatela toda', gruñó mientras me agarraba del pelo. La humillación de ser una ladrona chupando verga en plena comisaría me excitaba tanto que mi coño goteaba sin control. Cuando por fin se corrió, su leche espesa me llenó la boca, y tuve que tragar cada gota. '¿Crees que con esto te libras?', dijo mientras se abrochaba el pantalón, 'Ahora te voy a empotrar ese culo apretado'.