Ladrona castigada por policía: Kat Monroe se arrepiente
"¿Crees que puedes robar y salirte con la tuya?" Marcus London me susurró al oído mientras me apretaba contra la pared. Yo, Kat Monroe, la ladrona más traviesa de la ciudad, solo quería provocarlo, pero no esperaba que me cacheara tan a fondo. Me quité la ropa lentamente, dejando ver mi coño mojado, sabiendo que lo estaba volviendo loco. Él no pudo aguantar más y me empujó contra el suelo, arrancándome las bragas de un tirón. Su polla dura entró en mi boca sin avisar, ahogándome con cada embestida. Gemí como una perra mientras me daba vuelta y me montaba a cuatro patas, su verga destrozándome el culo con fuerza. Me encantó sentir cómo me castigaba, cómo me hacía gritar su nombre mientras me llenaba de leche. Me corrí dos veces antes de que él terminara, dejando su marca en mis nalgas. Al final, solo quedaban mis medias rotas en el suelo.