La sirvienta y la militar se rinden a mi polla en 3d
María, la sirvienta de la tripulación, no pudo resistirse cuando me vio empotrándola contra la pared, su uniforme de colegiala arrugado mientras le metía la polla hasta las pelotas. La militar, con su uniforme impecable, se arrodilló y empezó a chuparme la verga como una perra en celo, sus labios carnosos tragándose cada centímetro. Le ordené que se quitara el tanga y se inclinara, su coño mojado palpitando cuando le clavé la polla de una estocada, haciéndola gemir como una puta sumisa. La sirvienta, con las tetas rebotando, me suplicó que la llenara de leche, pero le dije que primero tenía que lamerle el culo a la militar mientras yo la embestía. En más de 12 minutos de escena, las dos putas obedecieron cada orden, sus cuerpos temblando de placer cuando les corrí en la cara y el coño. Al final, María solo podía pensar en cuándo volvería a sentir mi polla dominándola.