La rubia milf Haley Reed se deja empotrar por dos pollones negros
Ese día en el hotel, me reté a mí misma a ver si esos dos tipos aguantaban lo que yo les iba a dar. Will Tile y Jax Slayher se creían que con sus vergas enormes me iban a dejar temblando, pero yo ya tenía mi plan. Primero me arrodillé y les chupé las pollas hasta que se pusieron duras como rocas, sintiendo cómo me llenaban la boca con sus venas gruesas. Luego me subí a cuatro patas y los dejé que me penetraran por todos lados: uno en mi coño bien mojado y el otro en mi culo apretado, gimiendo cada vez que me embestían hasta que las caderas chocaban. Will me agarraba de las tetas mientras Jax me azotaba el culo, y yo les gritaba que me dieran más duro, que no se detuvieran. El sonido de sus pollas entrando y saliendo de mi cuerpo me volvía loca, y cuando sentí que ya no aguantaba más, me corrí con un gemido que sacudió toda la habitación. Al final, los dos se vinieron sobre mi espalda y mi culo, dejando marcas blancas que se mezclaban con mi sudor. En el suelo quedó tirado mi tanga roto, la única prueba de lo que había pasado.