La morena de pelo rizado se deja llenar de leche sin condón
La pequeña morena de pelo rizado no podía resistirse a la polla enorme del tipo que la miraba con hambre cada vez que se cruzaban en el pasillo. Un día, él la invitó a su apartamento con la excusa de tomar un café, pero en cuanto cerró la puerta, la empujó contra la mesa y le arrancó el tanga con los dientes. Su coño ya estaba bien mojado cuando él la empotró de perrito, embistiendo con fuerza hasta que ella gritó como una puta en celo. Le chupó los huevos mientras él le metía los dedos en el culo, preparándola para lo que venía. Cuando la volteó y la penetró por detrás, ella gemía tan fuerte que los vecinos podrían escucharla, pero no le importaba. La polla del tipo entraba y salía de su coño apretado, llenándola de semen caliente hasta que él se corrió dentro de ella con un gruñido animal. La morena se quedó temblando, con la leche goteando de su coño bien follado, mientras él le lamía los pezones y le prometía más de lo mismo.