La hija de mi jefe me invitó a ver una película y terminó follándome
La hija de mi jefe siempre me miraba con esos ojos de puta cuando pasaba por su oficina, pero nunca imaginé que un día me invitaría a su casa para ver una película... La cosa se calentó rápido cuando se sentó a mi lado en el sofá, con su coño apretado rozando mi polla dura, y empezó a gemir bajito mientras me acariciaba el muslo. No aguanté más y le arranqué el vestido, dejando al descubierto sus tetas pequeñas y su culo perfecto, que no dudé en azotar fuerte antes de empotrarla contra el sofá. Su coño estaba tan mojado que mi polla entraba sin esfuerzo, y cada embestida la hacía gritar más fuerte, pidiendo que la follara más duro. La puse de rodillas y le metí la polla hasta la garganta, sintiendo cómo me chupaba con desesperación mientras sus manos agarraban mi culo con fuerza. Cuando ya no pude más, la volteé y le clavé la polla hasta el fondo, sintiendo cómo su coño se apretaba alrededor de mi verga mientras me corría dentro de ella, llenándola de mi leche caliente. Se quedó temblando, con el cuerpo sudado y la respiración agitada, pero ya sabía que esto no iba a quedar así...