La doctora caliente folla duro al médico en su consultorio
Desde que el doctor entró al consultorio con esa bata blanca ajustada, Mariana no pudo evitar morderse el labio al ver cómo se le marcaban los músculos bajo la tela. Él ni se imaginó que ella ya tenía la mano metida entre sus piernas, frotándose el coño empapado mientras se tocaba los pezones duros como piedras bajo la blusa transparente que llevaba. Cuando él cerró la puerta con llave y se le acercó con esa mirada de depredador, ella soltó un gemido ronco y le agarró la polla por encima del pantalón, sintiendo cómo ya estaba dura como un fierro y palpitando con cada movimiento. Sin perder tiempo, él la empujó contra la camilla, le arrancó la falda hasta las caderas y le enterró la cara entre las nalgas, lamiendo el coño mojado que olía a sexo y a sudor mientras ella se agarraba a los bordes del mueble con uñas pintadas de rojo. Mariana no pudo aguantar más y le suplicó que la empotrara, así que él la volteó de un tirón, le separó las piernas y le clavó la polla hasta el fondo, haciendo que ella gritara como una loca mientras sus tetas enormes rebotaban con cada embestida brutal. El médico no se conformó con eso: la agarró del pelo, le metió la polla hasta la garganta y le ordenó que chupara con ganas, mientras con la otra mano le azotaba el culo hasta dejarlo rojo y ardiente. Cuando sintió que ella empezaba a temblar y a apretar su coño como un tornillo, él aceleró el ritmo, embistiéndola como un animal hasta que ambos explotaron en un orgasmo salvaje, con ella escupiendo leche por la boca y él llenándole el útero de leche caliente mientras gemían como dos bestias en celo. Lo mejor fue cuando ella se limpió los labios con el dorso de la mano y le susurró al oído que quería volver a repetirlo, pero esta vez le dejaría que le hiciera lo que quisiera con ese culo perfecto que tenía." "tags": "doctora follando, polla gruesa, tetas enormes, coño mojado, empotrada salvaje, sexo en consultorio, nalgas redondas, mamada profunda, corrida intensa, tetas perfectas