Hadley Haze le chupa la polla a Xander Corvus en su casa
“No deberíamos hacer esto… pero no puedo parar”. Así empecé, mirándolo mientras me arrodillaba frente a él, con mis tetas enormes rebotando con cada lamida. Sabía que era mal, pero Xander me tenía loca, con esa polla dura como acero y esos gemidos que me volvían más puta cada vez. Me metí su verga hasta la garganta, sintiendo cómo se hinchaba entre mis labios, y él me agarraba del pelo mientras me follaba la boca sin piedad. Mis pezones rozaban el suelo, duros y sensibles, y mi coño goteaba sin control al escuchar sus gruñidos. “Así, nena, hazme correrme en tus tetones”. No pude negarme, así que me subí a horcajadas sobre él, hundiéndolo hasta que sus caderas chocaron contra mi culo. Lo cabalgué como una salvaje, sintiendo cómo me llenaba entera mientras mis tetas saltaban frente a su cara. Cuando se vino, fue un chorro caliente cubriendo mis curvas, marcándome como suya. Y Xander, el muy cabrón, solo sonrió al ver el desastre que le había dejado encima.