Enfermera de tetas grandes folla al paciente en silla de ruedas
Tú no sabes lo que es tener una polla dura mientras te empujan en una silla de ruedas, ¿verdad? Imagínate que soy la enfermera Jodie James, con mis tetas gigantes rebotando al ritmo de mis movimientos, y te voy a contar cómo le di la mejor terapia a este pobre paciente. Todo empezó con un susurro en el pasillo, asegurándome de que no hubiera nadie cerca, porque si nos pillan follando en el hospital, ambos estaríamos en problemas. Le quité el pantalón lentamente, sintiendo cómo su verga se ponía más dura al ver mi uniforme ajustado y las medias de nylon que me llegaban hasta los muslos. Primero le di una mamada bien profunda, metiéndomela hasta que le temblaron las piernas, pero luego le dije que quería su culo, y cuando lo vi asentir con esa mirada de desesperación, supe que estaba perdido. Me subí encima de él, montándolo bien duro mientras sus manos agarraban mis caderas para empujarme más fuerte contra su polla. El sonido de nuestros cuerpos chocando, las paredes del pasillo temblando con cada gemido, y el miedo a que alguien pasara y nos viera hacían que todo fuera mil veces más caliente. No paré hasta que me llenó el culo de leche, dejándola escapar por mis piernas mientras me limpiaba el sudor de la frente. Y ahora, cuando miro hacia atrás, solo veo la mancha de semen en su bata blanca, una prueba de que esto no fue un sueño.