El jovencito se dejó empotrar en el auto mientras gemía fuerte
El caliente morenazo de cuerpo definido y culo apretado no pudo resistirse cuando su roommate musculoso lo arrinconó contra el coche. Con las manos temblorosas, el geek de abs marcados se dejó chupar la polla hasta que estuvo bien dura, mientras el macho lo empujaba contra el capó caliente. El jovencito, con el tanga ya mojado, se puso de rodillas y empezó a mamar con desesperación, gimiendo cada vez que el otro le agarraba el pelo. El musculoso no tardó en voltearlo, bajarle los pantalones y meterle la verga hasta el fondo, rompiéndole el culo virgen con cada embestida. El jovencito gritaba como una puta, pidiendo más mientras el otro lo dominaba, azotándole las nalgas y diciéndole obscenidades al oído. La escena se volvió más salvaje cuando el macho lo levantó en peso y lo empotró contra la puerta del coche, follándolo tan duro que los vidrios temblaban. El jovencito, con la boca abierta y los ojos llorosos, se corrió primero, manchando el asiento con su leche caliente. El musculoso no se quedó atrás y, con un gruñido, le llenó el culo de leche espesa, marcándolo como suyo. El jovencito, exhausto pero satisfecho, se quedó temblando contra el auto, sintiendo cómo la corrida le escurría por los muslos.