Diosa latex domina juguete y lo humilla sin compasión
El juguete temblaba desde que la vio entrar, con ese latex ajustado marcando cada curva de su cuerpo como una segunda piel. Kaiia Eve, la diosa de pelo rubio y tatuajes, lo había estado ignorando a propósito durante días, dejando que la tensión creciera hasta volverse insoportable. Ahora, con una sonrisa cruel, lo agarró entre sus dedos pintados de negro y lo levantó hasta su boca, soplando aire caliente sobre su diminuto cuerpo antes de lamerlo lentamente. El latex brillaba bajo las luces mientras lo aplastaba contra sus labios, disfrutando cada gemido ahogado. Lo humilló frotándolo contra sus pechos, sus muslos, incluso entre sus nalgas, riéndose cuando intentó escapar. La dominación era total, cada movimiento calculado para romperlo. Kaiia Eve lo metió en su boca, saboreando su impotencia antes de escupirlo al suelo con desprecio. 'La próxima vez será peor', susurró mientras lo pisoteaba con sus botas altas, dejando claro que esto apenas comenzaba.