Destino soñado se corre después de chupar y follar
Desde que entró en la suite con esa sonrisa pícara y ese body ajustado que le marcaba cada curva, Rome Major supo que el video sería legendario. La milf se arrodilló sin que nadie le dijera nada, le agarró la polla con ambas manos y se la metió hasta el fondo de la garganta mientras los ojos se le llenaban de lágrimas del esfuerzo. El sabor salado y la textura gruesa le excitaron aún más, así que no tardó en soltar unos gemidos roncos mientras le chupaba con saliva cayéndole por la barbilla. Él la agarró del pelo y le empotró la cabeza contra su entrepierna, hundiéndosela hasta el último centímetro hasta que ella jadeó con la garganta llena. Cuando por fin la sacó, le escupió un hilo de babas sobre los pezones duros y le ordenó que se quitara el tanga empapado de coño. Ella obedeció sin rechistar, pero en cuanto la polla rozó su entrada, se dejó caer sobre el colchón con las piernas abiertas mostrando ese culo prieto y esa raja brillante. Rome no perdió tiempo, se clavó dentro de ella de un solo empellón y empezó a embestirla fuerte mientras le mordisqueaba el cuello y le azotaba el culo con cada envite. Los gemidos de la milf resonaban por toda la habitación, mezclados con el sonido húmedo de sus cuerpos al chocar, y él no pudo aguantar más cuando sintió que sus paredes se contraían alrededor de su miembro grueso. Con un rugido, se corrió dentro de ella sin protección, llenándole el coño de leche espesa mientras ella se retorcía bajo su peso y le pedía más a gritos. El final fue épico: ella se corrió unos segundos después con las piernas temblorosas, los muslos pegajosos y un hilillo de flujo resbalando por el interior de los muslos.