Asiática chupando polla en un follón caliente y arriesgado
La oficina está vacía, pero el riesgo de que alguien entre en cualquier momento hace que el aire se espese. Konoha Kasukabe, con su uniforme ajustado y su mirada traviesa, se arrodilla frente a Hiroshi Tanaka, que ya tiene la polla dura como una roca. Ella sabe lo que quiere y no pierde tiempo: sus labios se cierran alrededor del glande mientras sus manos acarician los huevos con suavidad. Él gime en voz baja, conteniendo el placer para no alertar a nadie. La asiática chupando polla con tanta destreza que los sonidos húmedos se mezclan con sus suspiros ahogados. De pronto, él la levanta y la empuja contra el escritorio, levantándole la falda para hundirse en su coño mojado de un solo empujón. Sus caderas chocan con fuerza, el sonido de la carne golpeando carne resonando en la habitación. Ella muerde su labio para no gritar, pero sus gemidos se escapan entrecortados. Hiroshi la agarra de las caderas y la empotra sin piedad, sintiendo cómo su polla se hunde hasta el cuello del útero. Konoha, con los ojos llenos de lujuria, solo puede aferrarse al borde del escritorio mientras él la folla con movimientos rápidos y profundos. El peligro de ser descubiertos los excita más, y cuando él siente que está a punto de correrse, la voltea y le clava la polla hasta el fondo del culo, haciendo que ella grite en un susurro. Con un último empujón, Hiroshi se corre dentro de ella, llenándola de su semen caliente mientras Konoha tiembla con el orgasmo.