Anna Angel y Devil se corren en 69 mientras arriesgan todo
La puerta del cuarto está cerrada, pero no con llave. Cualquier ruido fuerte podría alertar a los vecinos, y eso solo te excita más. Anna Angel se arrodilla frente a ti, su coño depilado brillando bajo la luz tenue, y te agarra la polla con esa mirada de puta insaciable que te vuelve loco. Sientes cómo Devil se sienta sobre tu cara, su culo redondo y suave ahogándote en su humedad, mientras tú le metes los dedos hasta que gime como una perra en celo. El riesgo de que alguien entre en cualquier momento te hace follarla más fuerte, empujando tu lengua dentro de su coño hasta que tiembla. Anna te chupa con desesperación, sus labios apretados alrededor de tu verga, y tú le agarras las tetas pequeñas, sintiendo el piercing de sus pezones rozarte la piel. El sonido de pasos en el pasillo te paraliza por un segundo, pero ella no se detiene, sigue montándote como si el mundo se fuera a acabar. Te corres en su boca, llenándole la garganta con tu leche espesa, y ella traga sin respirar, sus ojos llenos de lujuria. Devil se corre sobre tu cara, su jugo caliente goteando por tu barbilla, y tú solo puedes pensar en limpiarte antes de que alguien los descubra. En el suelo, entre las sábanas revueltas, queda el rastro de su lencería rota, un recordatorio de lo que casi pasó.