Santinha chupa polla enorme y se deja romper el culo
La santita de al lado, con esa cara de inocente, no podía resistirse a la polla enorme de su vecino cada vez que él la invitaba a su casa. Desde el primer momento, ella se arrodilló y empezó a chupar con esa boca de puta, tragando hasta el fondo mientras sus ojos se llenaban de lágrimas. El tipo le agarró el pelo y la empujó más adentro, haciendo que gimiera con cada embestida de su lengua. Pero eso no era suficiente para él, así que la tiró sobre la cama y le arrancó el tanga, dejando su coño bien mojado y su culo apretado al descubierto. Con un dedo, empezó a jugar con su agujerito, lubricándolo antes de meterle la polla entera de un solo golpe. Ella gritó de placer y dolor, pero no pudo evitar mover las caderas, pidiendo más. Él la empotró contra el colchón, embistiendo con fuerza hasta que su culo quedó bien abierto y goteando. La santita no podía creer lo grande que era esa verga, pero ya era tarde para arrepentirse. Con cada empujón, su cuerpo temblaba y su coño se contraía, hasta que al final él se corrió dentro de su culo, llenándola por completo. Ella se quedó jadeando, con el culo bien abierto y la polla todavía dentro, sabiendo que nunca más sería la misma.