Polla gigante en garganta de rubia caliente y fogosa
La pelirroja no pierde tiempo y se abalanza sobre esa verga monstruosa como si llevara meses sin probar una, chupando con esos labios carnosos que tiene mientras se le escapan gemidos ahogados. Alex Legend no puede evitar agarrarle la cabeza con fuerza y empotrarle la polla hasta la garganta, sintiendo cómo el coño de Penny Pax se moja al instante y le chorrea por los muslos. Ella, sin poder contenerse, se baja el sujetador de encaje negro para dejar al aire esas tetas enormes y firmes que rebotan con cada embestida, mientras se masturba el clítoris hinchado con los dedos mojados de su propio jugo. La rubia no duda en metérsela hasta la garganta una y otra vez, con los ojos llorosos y los labios apretados alrededor del tronco venoso, tragando saliva y semen cada vez que él le clava el nabo hasta el fondo. Alex, con esos muslos de acero, la levanta como si no pesara nada y la empotra contra la pared, metiéndole la polla por el culo prieto mientras ella grita como una posesa y le clava las uñas en la espalda. Penny no para de mover las caderas, empalándose en esa verga gigante que le llena el coño hasta reventar, mientras él le agarra del pelo y le mete la lengua en la boca para ahogar sus jadeos. Los jugos le resbalan por las piernas y le gotean hasta los tacones, dejando un charco pegajoso en el suelo mientras Alex le da hasta el fondo, sintiendo cómo el culo le tiembla cada vez que la embiste con fuerza. Ella no aguanta más y se corre con un aullido, apretando su coño alrededor de la polla como si quisiera exprimirle hasta el último chorro, mientras él le llena el culo de leche espesa sin piedad. La rubia, exhausta pero con hambre, se agacha de nuevo para lamerle los huevos bien llenos y chuparle los restos de semen que le caen por los muslos, sin dejar ni una gota.