Policía falso follando rubia en ascensor público
"¡Esto está mal, pero no puedo parar!", susurró Tamara mientras me miraba con esos ojos azules que parecían suplicar más. Yo, con mi uniforme de policía falso bien ajustado, la empujé contra la pared del ascensor y sentí cómo su cuerpo temblaba de excitación. La rubia británica de piernas interminables y tetas grandes no podía ocultar lo mojada que estaba, su coño palpitando bajo ese vestido ajustado. Le levanté la falda y le arranqué las bragas de un tirón, metiendo dos dedos en su conejito apretado mientras gemía como una loca. "Por favor, alguien podría vernos", murmuró, pero sus caderas se movían hacia mi mano como si no pudiera controlarse. Saqué mi polla dura y se la metí de golpe, empotrándola contra el espejo del ascensor mientras sus tetas rebotaban con cada embestida. Tamara Grace, esa puta caliente, se agarraba a mis hombros y me decía que la follara más fuerte, que no le importaba si nos descubrían. En más de 15 minutos de escena, la hice correrse dos veces antes de sacarla y correrme en su cara, marcando esos labios rojos con mi leche. Al final, solo podía pensar en lo prohibido que era todo, en cómo el peligro la había excitado más que nada.