Pato me pone la polla enorme en mi coño mojado de chikaph
El olor a lujuria llena el aire cuando te agarra por la cadera y te sientes la polla de Pato entrando en tu coño sin compasión, pero lo que no esperabas era lo gruesa que la tenía. Chikaph te mira con ojos de puta mientras te la clava hasta que sientes cómo el glande golpea tu cuello del útero, y sus gemidos se mezclan con el chapoteo de tus jugos. Te subes encima para cabalgarla como una loca, sintiendo cómo tus tetas rebotan con cada embestida, pero entonces notas que Pato no tiene prisa: te voltea a perrito y te empotra con fuerza, haciendo que grites cada vez que te clava la verga hasta el fondo. Lo inesperado llega cuando te da la vuelta para montarte en reverso, y es ahí cuando ves que el chofer no solo tiene una polla enorme, sino que también sabe usarla para hacerte correrte como nunca. El placer es tan intenso que no puedes evitar apretar el culo alrededor de su polla, y él solo sonríe mientras te llenas de su leche caliente, sintiendo cómo se vacía dentro de ti. Chikaph, que estaba mirando todo, se lame los labios y te susurra que nunca había visto a un chofer tan bueno, y ahora entiendes por qué te la metió tan rápido.