Mamadas profundas hasta las pelotas con Kandy Kummings y sus amigas
Kandy Kummings no podía sacar de su cabeza la imagen de esas pollas gruesas desde que las vio por primera vez. Las miradas robadas entre ellas se volvieron insoportables, y hoy por fin ceden a la tentación. Lydia Black se arrodilla primero, con sus labios pintados rozando la punta de un miembro que late con fuerza. La lengua de Mallory Rae se enreda alrededor del glande mientras sus manos acarician los huevos pesados. Las tres se turnan para tragar esas vergas hasta las pelotas, con arcadas ahogadas y saliva resbalando por sus barbillas. Los gemidos se mezclan con el sonido húmedo de las gargantas siendo estiradas al límite. Kandy, con sus coletas moviéndose al ritmo, mira con ojos llorosos cómo la polla desaparece entre sus labios una y otra vez. Las manos masculinas agarran sus cabezas, guiando cada embestida mientras las chicas compiten por ver quién aguantaba más hondo. Al final, los chorros espesos de semen les pintan los rostros, dejando sus pieles blancas manchadas de lechada caliente. "¿Crees que con eso es suficiente?", susurra Lydia mientras se lame los labios.