Madrastra montando polla en sesión de fotos casera
Me la encontré sudando y mojada mientras ajustaba las luces para la sesión de fotos, pero su mirada me dijo que quería más que un retrato. Petitebae se acercó con ese culo gordo temblando bajo el tanga, sus tetas naturales rozando mi brazo mientras fingía revisar el equipo. 'El marido llega en media hora', susurró mientras me agarraba la polla por encima del pantalón. No pude evitar empujarla contra la pared, sus gemidos ahogados en mi boca mientras le arrancaba el tanga. La puse en cuatro patas sobre el sofá del estudio, su coño goteando mientras hundía mi verga hasta las pelotas. 'Más fuerte, cabrón', gruñó entre dientes, sus caderas chocando contra las mías con cada embestida. El sonido de la puerta al abrirse nos heló la sangre, pero era solo el viento. La volteé como una muñeca, sus tetas rebotando mientras me montaba a horcajadas, su coño tragándose mi polla entera de golpe. 'Así me gusta, papi', gimió, sus uñas clavándose en mis hombros. Cuando sentí que me iba a correr, la tumbé boca arriba y le metí la verga hasta el cuello del útero, sus piernas temblando mientras le llenaba el coño de leche. 'La próxima vez trae a tu hijastra', me dijo con una sonrisa pícara mientras se limpiaba con mi camiseta.