Lexi se venga lamiendo el culo de su ex
Tienes la polla dura desde que la viste entrar, con ese culo perfecto apretado en unos leggings que no dejan nada a la imaginación. Lexi sabe que estás mirando, pero no le importa, porque hoy no es para ti, es para humillarte. Se acerca, te empuja contra la pared y te susurra al oído que va a hacerte pagar por lo que le hiciste. Sientes cómo sus dedos te agarran la camisa, cómo su aliento caliente te quema la piel mientras te baja los pantalones de un tirón. No te resistes, porque aunque te duele, no puedes evitar excitarte cuando su lengua recorre tu espalda hasta llegar al culo. Te lo lame con saña, mordisqueando la piel, gimiendo como si fuera lo más delicioso que ha probado. Te gira de golpe, te obliga a arrodillarte y te la chupa con furia, tragando hasta que te corren en su boca. Pero no termina ahí: te empuja al suelo, se sienta sobre tu cara y te deja chupar su coño mojado mientras te mira con desprecio. Sientes cómo se frota contra tu boca, cómo sus jugos te escurren por la barbilla. En más de 10 minutos de escena, te usa como su juguete, follándote el rostro hasta que te quedas sin aire. Cuando por fin se levanta, te mira con una sonrisa triunfal y piensa que al menos hoy ganó la guerra.