La culona de Riley Jean se deja dominar por el rabo de Steve Holmes
Riley Jean no podía resistirse a las miradas de deseo que le lanzaba Steve Holmes cada vez que se cruzaban en el gimnasio, y esa noche, en su departamento, decidió dejar que ese macho le demostrara por qué era una leyenda del porno. Steve no perdió tiempo y la empujó contra la pared, arrancándole el tanga con los dientes mientras le mordía el cuello, sintiendo cómo su polla enorme se frotaba contra el culo perfecto de Riley. El moreno le dio la vuelta, la puso de rodillas y le ordenó que le chupara la verga con fuerza, gimiendo como una puta mientras la saliva le caía por la barbilla. Steve le escupió en el culo, lo lubricó bien y se la clavó de una sola embestida, haciendo que Riley gritara de placer al sentir cómo su polla le llegaba hasta el fondo. La empotró contra el sofá, follándola duro por detrás mientras le agarraba las tetas y le pellizcaba los pezones, escuchando cómo el sonido de sus cuerpos chocando llenaba la habitación. Riley se corrió primero, gritando como una loca mientras Steve le llenaba el culo de leche caliente, empujando hasta que no quedó ni una gota dentro de él. Al terminar, Steve le ordenó que le lamiera los pies, y Riley, obediente, se arrodilló para chuparle los dedos mientras el moreno le acariciaba el pelo como a un perrito sumiso.