Kia Winston se deja empotrar el culo en venganza
Kia Winston lleva horas imaginando cómo le va a hacer pagar a ese tipo que la dejó plantada. Cuando Martin Gun aparece en escena, ella ya está ardiendo, con el coño mojado y el culo apretado pidiendo polla. Se arrodilla frente a él, le baja los pantalones con los dientes y le chupa la verga hasta que está dura como una roca. Martin la agarra del pelo y le mete la polla hasta las pelotas mientras ella gime como una perra en celo. Luego la pone a cuatro patas y le clava el dedo en el culo para abrirla bien antes de meterla entera de golpe. Kia grita, pero no de dolor, sino de placer, mientras él la embiste con fuerza, haciendo que sus tetas reboten con cada empujón. Se cambia a la posición de la cuchara y le masajea los pezones mientras la penetra por detrás, sintiendo cómo su culo se ajusta como un guante alrededor de su polla. Cuando Martin está a punto de correrse, la gira y le pega un buen chorro de leche en la cara, marcándola como suya. Al terminar, una mancha blanca queda seca en su mejilla, prueba de que nadie la toca como él.