Gianna Dior se monta sobre la polla de su padrastro como una diosa
Te voy a contar cómo descubrí que mi padrastro Marcus London tenía una verga de acero que ni en mis fantasías más locas imaginaba. Todo empezó cuando me colé en su habitación esa tarde, con el coño ya mojado de solo pensar en lo prohibido. Él estaba dormido, pero su polla semi-dura bajo las sábanas era una tentación que no pude resistir. Me subí a horcajadas sobre él sin pensarlo dos veces, sintiendo cómo su verga se endurecía contra mi culo. Cuando abrió los ojos y vio que era yo, no dijo nada, solo me agarró de las caderas y me clavó de una estocada que me hizo gemir como una loca. No podía creer lo grande que era, cómo me llenaba entera de golpe, rozando lugares que ni sabía que existían. Marcus me empotró contra la pared mientras yo le chupaba el cuello, sintiendo cómo sus manos me apretaban las tetas con fuerza. Cada embestida era más profunda, más salvaje, hasta que me corrí gritando su nombre. Pero lo mejor fue cuando me di la vuelta y me puse a cuatro patas, dejándole ver mi culo bien abierto para que me diera duro por detrás. Él no tardó en explotar dentro de mí, llenándome con su leche caliente mientras yo me retorcía de placer. Ahora, cada vez que lo veo, solo pienso en cómo me hizo sentir esa tarde, en lo sucia que me volví por su culpa.