Femboy se encierra en bunker para juego erótico de venganza
Imagina un cuarto oscuro, lleno de pantallas brillantes y el zumbido de consolas antiguas: el lugar perfecto para perderse en fantasías prohibidas. Te voy a contar cómo este femboy, con su piel suave y sus labios carnosos pintados de rojo, se encerró ahí para jugar... y para follar. Lo hizo para humillar a ese ex novio suyo, el que lo dejó por una tipa cualquiera, el que nunca supo apreciar su cuerpo perfecto. Se sentó sobre su polla dura, gimiendo mientras la tela se le mojaba, dejando marcas brillantes en el pantalón. La pantalla mostraba escenas de la novela visual, pero él solo podía concentrarse en el sabor salado que le llenaba la boca, chupando con furia hasta que el primer chorro caliente le golpeó la garganta. Las caderas del femboy se movían sin parar, empotrándose contra mí con cada embestida, mientras yo le susurraba al oído que su ex nunca lo hizo correrse así. Cuando por fin me vine, fue con un grito ahogado, apretando sus muslos alrededor de mi cara. Y antes de irse, solo dijo: "¿Te gustaría haber estado aquí, verdad?".