Doble penetración anal latina con pollas gruesas
La tensión entre nosotros llevaba días acumulándose, miradas robadas y suspiros ahogados hasta que por fin la latencia estalló. Yessica Bunny, esa puta caliente, me miró con esos ojos de perra en celo mientras se desnudaba lentamente, dejando al descubierto ese culo prieto que tanto había soñado con destrozar. No perdí tiempo, la empujé contra la pared y metí mi polla hasta las pelotas en su culo apretado, sintiendo cómo se estremecía con cada embestida. Alex Hard no se quedó atrás, colocándose frente a ella para que le chupara la verga mientras yo seguía empotrándola por detrás. Los gemidos de Yessica se mezclaban con el sonido de sus nalgas chocando contra mi pelvis, su culo bien abierto recibiendo cada centímetro de nuestras pollas gruesas. La doble penetración la tenía al borde del orgasmo, sus ojos se ponían en blanco cada vez que la empalábamos al mismo tiempo. Después de más de diez minutos de follarla sin piedad, sentí cómo su culo se apretaba alrededor de mi verga cuando se corrió, y no pude aguantar más. Le llené el culo de leche mientras Alex le escupía en la cara, marcándola como la puta anal que es.