Chica solitaria en el cine muestra su tanga y pide sexo urgente
La morena de culo redondo y jeans ajustados no podía dejar de mirarlo mientras él comía palomitas, moviendo las caderas cada vez que se inclinaba para tomar su bebida. Sus ojos marrones brillaban con picardía cuando se mordía el labio inferior, y sin que nadie la viera, deslizó los dedos por el borde de su tanga negro, dejando ver un poco más de su coño mojado. Él sintió cómo su polla se ponía dura al ver cómo ella se agachaba para recoger algo del suelo, mostrando su culo perfecto bajo la tela fina. No aguantó más y se acercó, susurrándole al oído: '¿Quieres que te folle aquí mismo, puta?'. Ella gimió suavemente, asintiendo mientras él la empujaba contra la pared, levantándole la blusa para chupar sus tetas firmes. Con un movimiento rápido, le arrancó el tanga y la penetró de pie, sintiendo cómo su coño apretado lo envolvía mientras la embestía con fuerza. Ella gritaba en silencio, mordiendo su hombro para no hacer ruido, pero sus gemidos ahogados solo lo excitaban más. Cuando ya no pudo aguantar, le dio la vuelta y la empotró contra la pared, follándola duro por detrás hasta que se corrió dentro de ella, llenándola con su leche caliente. La chica se dejó caer, jadeando, con el culo todavía temblando por las embestidas brutales.