Asiática en bikini se pone caliente y pide polla
El sonido de la tela mojada del bikini al rozar su piel te pone duro antes de verla. Yuri Sato, esa japonesa madura que siempre te mira con complicidad, hoy no aguanta más. Se quita el bikini en el balcón, dejando al descubierto ese culo prieto que tanto has imaginado agarrar. Te hace señas para que entres, con los pezones duros y el coño ya brillando. 'Chúpame rápido, que mi marido llega en cinco minutos', susurra mientras te desabrocha el pantalón. La agarras de las caderas y la sientas sobre tu polla, hundiéndote en su calor húmedo hasta las pelotas. Gime contra tu hombro, mordiendo la tela de tu camisa para no hacer ruido. Cada embestida hace crujir el sofá, y tú escuchas la puerta del ascensor como si fuera un disparo. 'Más fuerte, pero callado', te pide mientras se corre, apretando ese coño que te chupa como una ventosa. La volteas de golpe y le metes la polla hasta el cuello del útero, sintiendo cómo se le salen los ojos de placer. El timbre suena justo cuando le llenas el coño de leche, y ella se levanta corriendo con el semen goteándole por los muslos.