AmataSotaro te provoca con su culo antes de empalarse con el dildo alienígena
AmataSotaro llevaba días jugando contigo, mandándote fotos de su culo apretado en tanga negra, rozándose contra las paredes con esos tacones de puta que te vuelven loco. Sabías que lo hacía adrede, que quería que perdieras la cabeza, y cuando por fin te dejó entrar, ya no aguantaste más: la agarras por las caderas y la obligas a arrodillarse frente a ti, sintiendo cómo su boca caliente te chupa la polla con esa lengua traviesa que sabe justo dónde morder. Pero ella no se conforma: te empuja contra la cama y se sienta a horcajadas sobre el dildo alienígena, gimiendo fuerte mientras lo hunde entero de golpe, sus jugos chorreando por los muslos. La ves retorcerse, cómo se agarra los pechos mientras rebota sobre esa verga de plástico, los sonidos húmedos de su culo tragándoselo todo. La volteas de golpe, la pones de perrito y le das con fuerza, sintiendo cómo su culo se aprieta alrededor del dildo, sus gritos ahogados en la almohada. En más de 14 minutos de escena, la ves correrse una y otra vez, su cuerpo temblando bajo tus manos, hasta que al final solo queda el eco de su respiración entrecortada y el pensamiento de que nunca podrás olvidar cómo te miró cuando le dijiste que eras suyo.